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El chemsex, bugchasing y la ruleta rusa sexual

Esta última semana en España muchos medios de comunicación se han hecho eco de algunos de los diferentes tipos de encuentros sexuales grupales de alto riesgo existentes no solo en España, sino también en prácticamente todo el mundo. Términos como: chemsex, bugchasing o ruleta rusa sexual; inundan de forma fulgurante muchos de los diarios de Internet y en pequeñas porciones en algunos reportajes que – desgraciadamente bajo mi punto de vista personal – tocan muy superficialmente este tipo de reuniones sexuales.  Hoy os invitamos a realizar un recorrido por alguna de las prácticas sexuales menos conocidas y de mayor riesgo que existen en la actualidad.


El “chemsex”

El “chemical sex” o conocido generalmente como “chemsex” – sexo químico – son sesiones grupales en las que el sexo y el consumo de drogas sintéticas van cogidos de la mano estrechamente. La duración de este tipo de encuentros sexuales pueden prolongarse hasta que el cuerpo aguante, ya sea la sesión de unas pocas horas, de 24 horas o incluso de hasta 72 horas de sexo y consumo ininterrumpidas.

Este tipo de reuniones sexuales están más presentes entre gais que entre heterosexuales y de hecho las apps como Grindr son algunos de los principales epicentros de convocatoria para establecer este tipo de orgías sexuales en las que sus participantes aterrizan en el apartamento, piso o casa del organizador con la clara idea de darlo absolutamente todo. Para muchos la sesión de “chemsex” puede llegar a estar directa y estrictamente relacionado con el consumo de la mefedrona, aunque por supuesto se pueden encontrar sesiones de “chemsex” en las que el cristal, la cocaína, el éxtasis líquido o las pastillas sean los mejores suplementos “vitamínicos” para sus participantes.

¿Quien suele participar?

Por norma general hombres gais, consumidores activos de drogas sintéticas que desean ponerse al límite tanto a nivel de consumo como a nivel sexual. Por lo general sus participantes son amantes del barebak o sexo a pelo, motivo por el cual se considera esta una de las prácticas o reuniones sexuales de más alto riesgo.

¿Qué se espera encontrar?

Sexo a tope, placer a raudales y colocón de campeonato. Todo junto, en pequeñas o grandes dosis hasta que el cuerpo nos diga basta.


El “bugchasing”

El “bugchasing” es una practica sexual grupal en la que participan VIH negativos que desean ser infectados – conocidos como “bug chasers” – por otros participantes que son VIH positivos – conocidos como “gift givers” – que tal y como podréis imaginar se prestan a donar o contagiar su virus a quienes lo deseen.

Como podréis comprender, entrar en una orgía o encuentro sexual grupal de bugchasing es un hecho premeditado, o sea, tanto los que no están infectados por VIH como aquellos que si lo están, no hay margen de error o no debería de haberlo en ningún momento.

¿Quién suele participar?

Las personas – según las investigaciones realizadas hasta el momento – participan en este tipo de fiestas sexuales por distintas motivaciones, aunque podríamos llegar a definir tres grandes grupos:

  • Morbo / erotismo: el miedo a ser infectados les resulta altamente excitante
  • Autodestrucción: muchos consideran esta práctica como una forma de suicidio
  • Un tipo de parafilia: o lo que viene a ser la búsqueda del placer sexual más allá de la propia cópula.
  • Ser finalmente VIH positivas con el fin de reforzar sus relaciones de pareja con otras personas VIH positvas

¿Qué esperan encontrar?

Ser infectados, tarde o temprano, por el VIH por el motivo que sea, pero de forma voluntaria.


La “ruleta rusa sexual”

Las orgías o encuentros de sexo grupal en los que todos los participantes son conocedores de la presencia de – por lo menos – un VIH positivo sin saber la identidad del mismo es la práctica sexual conocida como La ruleta rusa sexual.  El morbo, el hecho de ser conocedores de que existen altas posibilidades de ser contagiado con el VIH o el deseo – tal y como hemos podido ver anteriormente por el grupo de participantes que encajan en el perfil de “bug chasers” – de ser contagiados, son las máximas de este tipo de encuentros.

Al margen de lo comentado en muchos medios, todos los integrantes de una orgía del tipo ruleta rusa sexual son conscientes de que una persona es VIH positiva aunque no sepan con exactitud quien es.

¿Quién suele participar?

Personas que buscan de forma activa experimentar un alto riesgo de contagio de VIH de forma consciente (bug chasers), personas que se sientan atraídas por el morbo de existir una posibilidad de ser infectados, personas que dentro de su parafalia experimenten una excitación o placer al ser conscientes de que por lo menos uno de los integrantes del sexo grupal puede contagiarle una enfermedad de transmisión sexual.

¿Qué esperan encontrar?

Más allá del riesgo claro de infección de VIH, los participantes esperan – en mayor o menor medida – no contagiarse, con el fin de experimentar nuevamente los estímulos que les ocasiona participar en este tipo de encuentros sexuales. Este escenario obviamente puede ser altamente susceptible, sobretodo si entre los integrantes hay personas que buscan activamente ser contagiadas por el VIH.


 

Por fin, en los medios ¿por cuánto tiempo?

Si bien las reuniones u orgías del tipo “ruleta rusa sexual” pueden ser de los menos conocidos y quizás sus celebraciones sean significativamente muy inferiores a las establecidas por los participantes en orgías del tipo “chemsex” y en último lugar las más cercanas al “bugchasing“, las orgías del tipo”ruleta rusa sexual” han vuelto a la escena nacional española por el relato de uno de los testimonios que ha llegado a recoger en su desahogada carrera profesional el responsable del hospital de día de Barcelona – el Sr. Josep Mallolas – el cual compartió en una entrevista recientemente en la emisora de radio CadenaSER

Me dijo: mi sexualidad es importantísima y no me quiero resignar a vivir el resto de mi vida con un preservativo puesto. ¿Qué alternativa tengo?, infectarme. Y cuanto antes me infecte y antes me trate y mantenga una carga viral indetectable, antes dejaré de sufrir por si me infecto”

Si bien su perfil del testimonio podría tildarse sin problemas de “bug chaser” – persona que busca activamente la infección del VIH – su conducta o hábitos no parecen limitarle exclusivamente a participar de orgías o encuentros sexuales grupales de “bugchasing” lo cual puede convertirle en toda una bomba de relojería que es esto – en realidad – lo más alarmante de su testimonio.

El riesgo de contraer cualquier tipo de ITS en una sesión de chemsex suele ser muy elevado, principalmente por la seguridad y la desinhibición directamente relacionados con el consumo de drogas sintéticas que pueden llegar a experimentar de forma directa los participantes de una bacanal de estas características o simple y llanamente porque todos los participantes de ese grupo sexual formado sean amantes del sexo a pelo.

El “chemsex” tiene sus riesgos, esta claro; pero su fin se aleja por mucho de que sus participantes contraigan una enfermedad o incluso de que los mismos sean 100% devotos del barebak o sexo a pelo.

Fuera como fuese, dentro de lo que se conoce como “chemsex” no se incluye ni se contempla invitar a personas que sean portadoras de una enfermedad de transmisión sexual para que las mismas contagien sin previo aviso a terceras personas, como tampoco sucede en las reuniones sexuales del tipo “ruleta rusa sexual“, ya que todos los integrantes experimentan precisamente una atracción a este tipo de encuentros principalmente por ser conocedores de la presencia de un participante VIH positivo.

Merece la pena destacar este hecho principalmente por algunas de las afirmaciones vertidas en algunos medios de comunicación que se han hecho eco de esta noticia y que – por los motivos que fueran o fuesen – han llegado a afirmar que los integrantes de “la ruleta rusa sexual” no tienen conocimiento de que una o más personas son VIH positivas.

Más información

Os dejo algunas fuentes externas consultadas para redactar este artículo, todas ellas dignas de consulta, pues el tema del bugchasing y del chemsex se las merecen por las repercusiones que están teniendo, sobretodo por el poco bombo y platillo que se les están dando más que por no ser conocidas en sus respectivos círculos:

The gift (el regalo) / https://www.youtube.com/watch?v=v_tHrCFnrGs
De los pocos documentales que existen que tratan el bugchasing en profundidad.

Chemsex week / http://www.vice.com/series/chemsexweek
Conjunto de 12 artículos relacionados con el mundo del chemsex realizados por vice.com

La ruleta sexualhttp://cadenaser.com/emisora/2016/04/18/radio_barcelona/1460966535_056448.html
Artículo publicado en la página de la CadenaSER que recoge la entrevista con el responsable del hospital de día Josep Mallolas

Mefrodonahttp://www.chueca.com/articulo/mefedrona-que-es-como-actua-y-que-efectos-secundarios-provoca
Es la droga sintética más empleada en sesiones de chemsex, en chueca.com desentrañan algunas cosas sobre esta substancia.

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